El camino habitual
Intentas calmar los pensamientos. Si lo consigues, el cuerpo se relaja. Si no lo consigues — y con frecuencia no se consigue — no pasa nada.
Relajación mente-cuerpo · 7 días
La tensión no vive solo en la cabeza. Se instala en la mandíbula, en los hombros, en una respiración corta que llevas horas sin notar.
Acceso inmediato y de por vida · 15 minutos al díaLa dirección importa
Y eso falla justo el día que más lo necesitas, cuando la cabeza no para. Este programa va al revés.
Intentas calmar los pensamientos. Si lo consigues, el cuerpo se relaja. Si no lo consigues — y con frecuencia no se consigue — no pasa nada.
Sueltas el cuerpo: la mandíbula, los hombros, la respiración. La mente va detrás, porque la vía que los conecta funciona en las dos direcciones. No hace falta dejar de pensar.
El programa
Empiezas con lo más simple y terminas sin necesitar instrucciones. Ese es el objetivo, no un extra.
Qué incluye
Audio, de 10 a 15 minutos. Te sientas o te tumbas y sigues la voz.
No necesitas esterilla, ropa especial ni experiencia previa.
iOS, Android y navegador. Sigue donde lo dejaste.
No caduca. Vuelve a él cuando el cuerpo lo pida.
El precio
Sin suscripción. Siete prácticas que puedes repetir siempre que lo necesites.
US$27precio base en dólares estadounidenses
El curso se cobra en dólares estadounidenses. El importe definitivo se confirma en el momento del pago.
Garantía de 7 días. Si sientes que no es para ti, se te devuelve el importe completo.
Preguntas frecuentes
La meditación suele empezar por la mente. Aquí se empieza por el cuerpo: sueltas la tensión física y la mente va detrás. Por eso funciona incluso los días en que no consigues parar de pensar.
No. Basta una silla y diez minutos sin interrupciones. Sin material, sin ropa especial.
Entre 10 y 15 minutos al día, guiadas en audio.
La última sesión no lleva guía: solo la respiración, tu corazón y música. Lo que entrenaste durante seis días ya funciona sin instrucciones — y eso es exactamente lo que te llevas.
Sí. El día 2 usa relajación muscular progresiva, una de las técnicas más estudiadas para la tensión física: tensas a propósito para que la relajación posterior sea más profunda.